Siento que mi pueblo escucha
cuando canto lo que siento.
Ganapan del escarmiento,
no me pongas la capucha.
No vas a conseguir nada:
no claudico ni me entrego
debajo del trapo ciego no esta ciega mi mirada.
Andà haciendote a la idea
de que pese a tus sanciones,
tu miedo y tus precauciones,
te miro aunque no te vea.
Mientras tiembla tu victoria
que es de barro y es de Pirro,
tu rostro de pobre esbirro
lo he aprendido de memoria.
Siento que mi pueblo escucha
cuando canto lo que siento.
Ganapàn del escarmiento,
no me pongas la capucha.
Hay algunas leyes viejas
que son casi permanentes:
en tu voz estàn tus dientes,
tu nariz y tus orejas,
y en tu rencor asustado
y en tu alarido del dia
estàn tu mirada fria
y hasta tu ceño arrugado.
Te miro aunque no es lo mismo,
te miro aunque no te escupa.
Mi memoria es una lupa
que repasa tu sadismo.
Mira que sigue la lucha
y sigue el pueblo despierto.
No te suplico.Te advierto:
no me pongas la capucha.
besos