Las personas son menos felices cuanto más ponen la felicidad en cosas difÃciles. En cambio, lo sencillo, el ver las cosas como son, el disfrutar de lo pequeño, el preferir ser amable a ser ilustre, el querer a los demás sin preguntarse mucho si lo merecen o no, todo eso es lo que va llenando nuestra alma de alegrÃa
