Tuve un sueño esta noche.
Demasiado real.
Demasiado posible.
Con respuestas demasiado razonables.
Con conversaciones demasiado comunes.
Con culpabilidad, con prohibiciones,
con respuestas reaccionarias
a esas prohibiciones.
Con encerramientos.
Con escondites.
Con mentiras.
Con descubrimientos.
Hoy tuve un sueño al que me gustaría volver.
De el que como despedida prometí no olvidar. De el que prometí disfrutar,
aunque supiera que acabaría
en cuanto despertara.