El ambiente olímpico se siente ya en todo el mundo y en México no podría ser la excepción. Los atletas mexicanos se encuentran en Beijing luchando tremendas batallas tratando, en medida de lo posible, de traer alguna presea para colocar el nombre de nuestro país en el medallero.
Según datos de la empresa consultora internacional Pricewaterhouse Coopers, la delegación mexicana podría lograr obtener hasta 8 preseas olímpicas, lo cual significaría el doble de lo obtenido en las olimpiadas de Atenas en 2004. Hasta el día de hoy, solo se ha tenido suerte en una de las disciplinas olímpicas, los clavados sincronizados desde la plataforma de 10 metros.
Según datos del Comité Olímpico Mexicano, 85 son los atletas que asistieron a la vigésimo novena edición de estos juegos y como ya lo mencionamos con anterioridad, solo una presea (de bronce) ha sido posible hasta el momento. Sin embargo, de acuerdo al pronóstico, casi el 10% de los participantes mexicanos tenían posibilidades de obtener una medalla para México, pero solo en 8 disciplinas: atletismo, boxeo, canotaje, clavados, halterofilia (levantamiento de pesas), taekwondo, tiro con arco y vela. A una semana del comienzo de los juegos, podemos afirmar que de esas 8 disciplinas, solo hemos tenido éxito en una (clavados) y tendremos que dejar a un lado las esperanzas de obtener algo en el atletismo, el boxeo, la halterofilia, el tiro con arco y vela. Esta semana estaremos pendientes de que el pronóstico sea cumplido restando solo 3 disciplinas por cubrir, circunstancia que se torna muy complicada, ¿no cree usted?
A pesar de eso y para alegría de algunos, se ha logrado cumplir con expectativas personales que terminan por nutrir los argumentos de aquellos a quienes se les exigen resultados – el Comité Olímpico Mexicano -, estamos hablando, claro, de el abatimiento de los records “personales” y la superación de las marcas establecidas en México; como si esto fuera el principal objetivo de asistir a unos juegos olímpicos. Recodemos aquella frase anónima que hace referencia a esta situación, “consuelo de muchos, consuelo de tontos”.
Décadas han pasado en las que México ha intentado demostrar que cuenta con los elementos necesarios para competir de tú a tú con los mejores, sin embargo, sobresale la mediocridad y ambición de quienes controlan el poder, con tal de cumplir las expectativas que su propio ego les exige.
Podemos decir que lamentablemente, el deporte es el rehén en donde se ve reflejada la condición auténtica del país. El resultado del esfuerzo olímpico hecho por la delegación mexicana, es el fiel reflejo del lugar que ocupamos a nivel internacional, tanto en materia deportiva y social, como en materia económica. Cada cuatro años vemos a países sudamericanos, europeos, asiáticos y africanos, haciéndose presentes en el podium demostrando el interés y el esfuerzo por sobresalir y poner a su país en el mapa. ¿Qué es lo que nos falta?
¿Por qué no vemos año con año el desarrollo y surgimiento de atletas como Ana Guevara, Fernando Platas, Soraya Jiménez y Ernesto Canto? Sin duda esa es una pregunta que podríamos responder cualquiera de nosotros, sin embargo, el no querer darle solución nos lleva directamente a la pusilánime postura de decir: “lo importante no es ganar, sino competir”
Bienvenidos a Enlace México express y que tenga usted, estimado lector, una olímpica semana.