Rompecabezas
Bella incertidumbre que mueve al mundo, que guía nuestros pasos a encontrar la verdad. Siempre generando interrogantes, naturaleza humana. Pero cuando la certeza llega, no siempre es del todo agradable, si antes de iniciar la búsqueda supiera lo que encontraré, seguramente en más de una ocasión vería la fortaleza de mi incertidumbre, me quedaría con su belleza, eso que llamamos confianza, por la que nos dejamos llevar.
Frente a mí un cúmulo de piezas desordenadas que poco a poco encuentran su lugar y van formando una imagen clara. En mis manos solo una pieza faltante, la giro, volteo, revuelvo y no encuentro su lugar, no quiero encontrarle un lugar.
Mi necesidad de creer que nada puede dañar a la gente querida mantuvo mi visión en cañón de escopeta, fija en un punto, distante de la interrogante inicial. Un extraño debió llegar para ver como entre sus palabras se deslizó la pieza embonando perfecto en el hueco de mi incertidumbre. Todo el tiempo frente a mí y no quise verla, me resistí a creer que las apariencias me llevaron un día a defender aquello que generó mentiras y engaños, y ahora veo fue solo una máscara. Nada es casualidad, no existen los accidentes ni las coincidencias, y la razón de cada suceso llega a nosotros siempre, busca la manera pero se hace evidente.
La imagen que formé es bella, tan solo en apariencia es bella, la guardo en mi puño, en mi mundo donde las máscaras no son admitidas, tal vez un día alguien necesite verla.
A n a °O°