Amor
¿Qué es exactamente el amor? ¿Una mezcla de química más atracción física? Lo dudo.
Y aún cuando la ciencia avanza y los científicos descubren, que esos sentimientos salen del cerebro y no del corazón como metafóricamente se estila en libros y poemas, no saben responder, a porque aún cuando conscientemente sabemos que una persona no es buena para nosotros, que es mejor no enamorarse, aún cuando nuestra cabeza nos dice eso... ¿Que es lo que nos atrae magnéticamente a esa persona? Diríamos: el corazón, pero realmente es la cabeza, la misma que te dice que no es bueno…Resulta curioso lo contradictorios que podemos llegar a ser. Y tampoco la ciencia explica porque ese sentimiento de “mariposas en el estomago” cuando vemos a nuestra persona especial, porque, obviamente (o al menos personalmente) no vamos por la vida comiéndonos mariposas.
Tal vez, llegue un día, donde la ciencia avance a tales extremos donde encuentren el misterio de porque nos enamoramos de esa persona, y no de la que más nos conviene. No siempre ni todos, naturalmente, pero ¿Cuántas personas tienen un estereotipo de pareja ideal y se enamoran de algo totalmente distinto?
Si ese día llega, si averiguamos el motivo que impulsa el querer a una u otra persona, seremos capaces realmente de elegir de quien queremos enamoraros…y perderá toda la magia, toda la gracia.
Tal vez entonces consigamos olvidar cuando queremos olvidar, y que el amor no duela.
Pero solo son “tal vez”, la verdad es que no sabemos esas cosas, y por lo tanto, no elegimos de quien enamorarnos y no somos capaces de olvidar lo que nos hace daño.
La verdad es que lo intente, intente olvidarte con todas mis fuerzas, en otros ojos, en otra sonrisa, en otra voz…y solo conseguí engañarme a mi misma algún tiempo, tras el cual descubrí que mi cuerpo seguía temblando ante el sonido de tu voz, que tu sonrisa era lo único capaz de hacerme sonreír en los peores momentos, que tu mirada era la única en la que quería perderme…
Y entonces comprendí, que aunque doliera, no quería olvidarte, y que cuando el tiempo pasa y los sentimientos cambian, recuerdas aquel amor que sentiste con una agradable sensación de afecto, pues pese a todo, era un sentimiento bonito, y el más puro que somos capaces de sentir.