¿La inmortalidad, preguntas? No es lo que piensas, no, no. Como le expliqué no hace mucho a una muy apreciada neófita, la inmortalidad implica mucho más que robar sangre y encontrar un refugio seguro en las horas diurnas. Es algo… algo más complejo. Cada uno de nosotros debe lidiar con un ser interior, es como nuestra personalidad primitiva, la que revela nuestra verdadera naturaleza predadora, es un motivo más que demuestra que nosotros dejamos de ser humanos desde la primera de gota de sangre maldita que probamos (me refiero a la sangre de nuestros maestros, elemento principal del ritual de transformación o “abrazo”). Luego, los d: fuerza inhumana (puedes vengarte del idiota que te golpeaba en primaria), oídos aguzadísimos, visión acostumbrada a la penumbra, agilidad y flexibilidad casi plástica, belleza enigmática (“ese chico tiene una nariz tan grande como una oz, pero es tan atractivo, no me lo explico…”), el control absoluto de todo tu sistema circulatorio (puedes irrigar constantemente una cantidad de sangre robada hacia una zona específica del cuerpo para simular vida. Ej.: Al corazón, para simular latidos. A los pulmones, para simular respiración…), y muchos otros más. Debes tener mucho cuidado al andar por las ciudades, puedes encontrarte con otros hijos de la noche y no tener la seguridad de que siempre se va a tratar de uno amistoso. Recuerda, nosotros somos cazadores, por ende necesitamos un territorio de caza y ya sabes cómo reacciona un león ante un invasor. Hagas lo que hagas, primero obedece a tus instintos. Si sientes peligro, escapa lo más rápido e inadvertido que puedas. La mayoría de neófitos se toman lo de “inmortal” muy a pecho, tanto que terminan hechos arena para gatos en menos de una semana de no-vida. Mi maestro una vez equiparó nuestra inmortalidad con la de los elfos de Tolkien, si queremos vivir por siempre debemos estar cuidándonos como esquizofrénicos.
Fragmento extraído de: “Lo poco y lo mucho que sé… lo juro.” pág. 54 por: Ernesto La Torre Arce Editorial: Naricita de payaso
hey q mala onda awevo q esta lejos espero que puedas ir, lo q jode tambien es q cae martes y hay q ir a clases el otro dia ,todavia tenes tiempo para rebuscarte igual y nos vemos alla yo hice hasta lo imposible para ir y lo consegui espero q a vos tambien.. hey cuidate ESPERO VERTE X ALLA..
En lo más profundo de la negra ciénaga encontré un rubí tan brillante como la sangre manada de arterias, y como parecía un caramelito de sangre, le di una lamida. No supo tan mal. Ernesto La Torre ARCE.
Debes tener mucho cuidado al andar por las ciudades, puedes encontrarte con otros hijos de la noche y no tener la seguridad de que siempre se va a tratar de uno amistoso. Recuerda, nosotros somos cazadores, por ende necesitamos un territorio de caza y ya sabes cómo reacciona un león ante un invasor.
Hagas lo que hagas, primero obedece a tus instintos. Si sientes peligro, escapa lo más rápido e inadvertido que puedas.
La mayoría de neófitos se toman lo de “inmortal” muy a pecho, tanto que terminan hechos arena para gatos en menos de una semana de no-vida. Mi maestro una vez equiparó nuestra inmortalidad con la de los elfos de Tolkien, si queremos vivir por siempre debemos estar cuidándonos como esquizofrénicos.
Fragmento extraído de: “Lo poco y lo mucho que sé… lo juro.” pág. 54
por: Ernesto La Torre Arce
Editorial: Naricita de payaso
PD: ME CAES BIEN!!!!!!