El Rey viudo- Nadie sabe con certeza
el secreto detrás de la ironía
de una coronación adelantada
al alba de tu agonía.
Ciudades devastadas en cada suspiro.
Torres solitarias envueltas en obscuros remolinos,
llamas extendiéndose más allá de la vista.
Cuerpos vacíos, abandonados,
sufriendo tu destino.
Nadie adivinará jamás
el peso de esta corona.
Nadie encontrará jamás
las claves de esta nocturna unión.
El secreto reside en tí,
se esconde de sí mismo entre los pliegues de tu piel,
entre tus cristales serenos
reflejando mil rostros y una sola voz:
- "Bébete mi luz".
Y.