"Mi padre y mi madre, mi hermano, los compañeros del colegio, el cartero... todos ellos siempre me dieron miedo; corría a esconderme en mi habitación para evitarlos. Pero los fantasmas, duendes y monstruos siempre fueron mis amigos." Tim Burton tiene un universo propio, construido desde niño con cuidadosa precisión. Y ese universo, sus engendros, sus orígenes, se encuentran reunidos en un libro que más se parece a una joya para coleccionistas que a un objeto de lectura. La melancólica muerte de Chico Ostra es un muestrario de esos "personajes monstruos" o "personajes fantásticos", fascinantes y fascinados, aunque también enloquecidos o perturbados, por su propia condición y las insospechadas posibilidades que de ellas se desprenden. También son los personajes con los que este otro chico insólito, el autor, se entretiene y saca a pasear con ellos el tragicómico escenario de sus historias. Este aventurado director de orquesta de la caricaturización hace honor, en La melancólica muerte de Chico Ostra, a sus verdaderos inicios como dibujante en los estudios Disney. Entre pequeños textos en verso rimado, Burton desliza unos diminutos y enclenques personajes, al mismo tiempo frágiles y certeros, casi todos niños, signados por la peculiaridad. Casi como un chiste (ellos mismos) u objeto de tales vericuetos del lenguaje y probablemente creados para establecer un lugar menos siniestro a la calidad de monstruo, al estilo del Frankenstein de Mel Brooks, estos dibujitos enternecedores y la destreza de su creador, logran hacer converger la ternura con la crueldad, la melancolía con la carcajada, la indolencia con lo siniestro, lo desmesurado de la imaginación con la rigurosidad de la rima. "Por ahorrarnos la demanda,/la llamaremos Amanda/(o "la que encuentra contento/esnifando pegamento)./Sé que tiene este desliz/pues cada vez que se suena/el kleenex -tras que ella truena-/se le pega a la nariz." Director y/o productor de películas como Beetlejuice, Batman, Ed Wood, El joven manos de tijeras y Marte ataca, entre otras, queda claro que Tim Burton tiene una probada preferencia por los personajes más extraños y "diferentes" del comic y de aquellos delineados por la "super-expresión" de los '50, y una respuesta original al pánico de la mediocridad.
En este libro, escrito y dibujado por Tim Burton, el cineastra de Ed Wood, Batman, Eduardo Manostijeras y Beetlejuice se muestra fiel a su universo de una inventiva tan particular, en la que se mezclan la crueldad y la ternura, lo macabro y lo poético.
Me alegró mucho verte. Te envío abrazos y buenos deseos!