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Escribiré regularmente (ya saben, el trabajo, amigos y demás cosas a veces nos "quitan" tiempo) ideas o cuentos que escribí hace mucho tiempo y que deseo compartir con toda la gente. Bienvenidas todas las opiniones, mentadas y demás.
Cuenta un amigo cubano que siempre que va a una fiesta prefiere invitar a bailar a la más fea. Sin importar que otras mujeres bellas estén solas o dispuestas, él, por oficio, se acercará a esa que los demás desprecian. Según ésta es la razón por la que siempre termina llevándose a una mujer a la cama, mientras los demás se conforman, tan sólo con obtener un número telefónico. También me dice que hay un método semejante para con las mujeres -yo me pregunto si tal método incluye a las mujeres de sus amigos- pero añade que tratándose de mujeres mexicanas, el asunto cambia un poco. La razón de la mudanza, según sus argumentos, es que los mexicanos tienen tal complejo, que nunca creen merecerse a la más bella y, por lo tanto, las fiestas en México están repletas de bellas a quien nadie se les acerca. Esto, por supuesto, es literatura, aunque algo debe de tener de cierto; digo literatura, porque si algo he visto es que los guapos siempre tienen varias perras olisqueando a su alrededor, y las bellas están rodeadas de acomplejados regularmente borrachos haciéndoles circo, maroma y teatro y orinándoles las zapatillas. En fin, cualquiera sabe que la belleza es, en la más pura tradición de nuestra especie, el estímulo por antonomasia que empuja a la jauría a juguetear en la pradera persiguiendo a la liebre (aquí algunos enterados podrán cambiar la palabra liebre por evolución o progreso): una carnada pues. Sin embargo, entre más viven los hombres (vivir para mí quiere decir: "terminar temprano de pagar las deudas") menos interesados están en los rostros bellos: las perversiones se complican dando lugar a modelos eróticos irregulares o -por decirlo en palabras un poco más definitivas- comienza a hablar la carne y a callar el espíritu. No respaldaré lo que acabo de escribir con ninguna teoría, sino más bien con un simple ejemplo. He tenido muchos amigos que después de vivir o tener algún tipo de relación con una mujer hermosa, terminan yéndose a vivir con una fea. Al principio parecen apenados y no la exhiben en público, "cómo es que después de haber tenido tal me voy a exhibir con cual", piensan los cobardes, porque no son lo suficientemente cínicos y aún tienen una reputación que cuidar: son unos niños. Para ser franco, les diré que yo le admiro más a un hombre el que se haga acompañar de una mujer fea que de una belleza incuestionable. Cualquiera puede aparecer de pronto en una fiesta de la mano de una bonita o de un guapo y parar la trompa esperando el reconocimiento. Si me perdonan, eso no tiene mucha gracia. La belleza es estúpida por naturaleza (lo cual no quiere decir que las bellas o los guapos lo sean) y ser seducido por ésta no deja de tener algo de indigno. Otra característica de la belleza es que es un bien vulgar (lo cual no quiere decir... etcétera), por lo tanto, perseguirla tiene también mucho de plebeyo. Hay quien desea una bella con la misma intensidad que se desea una casa frente a la Costa Azul (me excedí en la comparación), pero una vez que la obtiene, suele equivocarse en los resultados: una bella no es tan cómoda como una casa frente a la playa. Más bien es incómoda porque pertenece al orden de lo simbólico: si entras a una cantina cargando un ícono de la Virgen de Guadalupe causarás la misma expectación que si llegas de la mano de una bonita. ¿Qué, no te das cuenta que ambos objetos le pertenecen a la masa? Pero ni modo, hay a quien le gusta causar escándalo y alborotar el corazón de los cerdos. En fin, palabrerías: que cada quien se arregle como pueda.
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Quiero que sepas que eres un amor y que te quiero mucho. Y apesar de que hubo un distanciamiento, siempre te he considerado mi amigo y siempre estare ahi para escucharte. Por fa tenme mas confianza. Eres muy valioso y mereses lo mejor eso nunca lo olvides.
Te mando miles de besos y abrazos, estamos en contacto y me han facinado tus canciones, mandame mas.