|
Soy parte de los que no serán avergonzados nunca. He cruzado la línea divisoria; he tomado la decisión. No cedo, ni retrocedo, ni disminuyo la velocidad, ni me detengo, ni miro hacia atrás. Mi pasado ha sido redimido, mi presente es bueno y mi futuro esta seguro. He cesado con el vivir la vida ligera, he terminado con el pasear como turista por la experiencia humana, con los planes pequeños, con el tener las rodillas suaves, con los sueños en blanco y negro, con las visiones limitadas, con el hablar mundano, la tacañería al dar y con el posponer los proyectos para otra ocasión. Ya no requiero de la adulación de la gente, ni me domina la ambición por cosas materiales, no necesito ser reconocida a la fuerza, ni me inquieta el no ganar concursos de popularidad. No tengo que tener la razón, ni ser la primera, ni ser alabada, considerada o recompensada.
|