Diciembre 26, 1994.
Querido Diario:
Con la emoción del momento se me olvidó
contarte. Hace tanto que no te escribía… ¡ya un
mes! Lamentablemente, Potter sobrevivió al
dragón. Sí, ya sé que dije que lo quería vivo,
pero durante un momento fantaseé con ver su
cuerpo destripado y devorado por el dragón.
Ahora el problema es en realidad mayor… para
pasar a la segunda prueba tiene que pensar.
Estoy jodido. Literalmente. Según me dice
Júnior, Potter es casi incapaz de hilar un
pensamiento con otro. En eso había dicho que
estaba de acuerdo con Severus ‘perrito faldero
de Dumbledore’ Snape. Así que el astuto Júnior
le tiró una pequeña pista a Cedric Diggory, un
niño bonito que también compite por Hogwarts.
Ahora, sólo quedaba esperar que el niño bonito
se sintiera en deuda con Potter (que le había
avisado a su contrincante sobre los dragones)
y le pasara la pista. Júnior conoce a la gente
honesta. Y yo también. Tal como lo previó, el
niño bonito le pasó la pista a Potter. Ahora sólo
queda esperar que Potter le haga caso. Me
pregunto si Potter se bañará seguido… menos
mal que el que compite no es Snape… no
resolvería la prueba hasta la próxima
primavera…
Júnior me contó un poco del baile de Navidad
. Potter tenía puestas unas estúpidas medias
tejidas por un estúpido elfo. Júnior planea
utilizarlo. Todavía no sabe para qué, por lo cual
me parece tan estúpido como el elfo y sus
medias. También me contó que Snape estaba
sin pareja, y que no se despegó de Karkaroff. Yo
le dije que él era su pareja. Pero ahora algo
serio. Snape y Karkaroff han notado (al fin) que
sus marcas tenebrosas se hacen más visibles.
Karkaroff planea huir. Mala idea.
Snape planea quedarse. Mala idea.
Tuyo, Lord Voldemort.














