A veces, queremos decir tantas cosas pero no las decimos...
A veces, se nos va el tiempo, en discusiones sin sentido...
A veces, en vez de decir cuanto amas, te la pasas diciendo tonterías...
A veces, pierdes a la persona que más amas, por no tratar de entenderla...
A veces, es bueno decir te amo, en vez de decir otras cosas...
A veces, es bueno pedir a Dios amarte más y que me entiendas mejor...
A veces, las mañanas no son, como quisieras que fueran...
A veces, el sol no brilla como quisieras y tus días son grises...
A veces, la luna no las ves y tus noches son oscuras...
A veces, hay que tener paciencia, con la persona que dices que amas...
A veces, nos ciega la ira y ofendemos sin querer, a quien más amamos...
A veces, es bueno pedir perdón, si sabes que has ofendido...
A veces, es bueno dar gracias a Dios por tenerte...
A veces, es bueno decirle a un amigo cuanto lo extrañas...
A veces, es bueno ver los defectos tuyos antes que los ajenos.
Por eso yo hoy te digo... Que me perdones, por todos esos momentos, que no disfrute de ti, por andar en discusiones tontas.
Quizá olvidaremos, pues hay que olvidar y perdonar.
Que el sol hoy, esta alumbrando este día más que nunca.
Que mi noche es clara, porque la luna esta dándome su luz.
¿Por qué si la vida es tan corta, me la tengo que pasar peleándome con todos los que me rodean?
¿Por qué no disfrutar de estos momentos, que son tan pocos, que viven en ti y te dan esa energía que necesitas, para luchar en la vida por lo que quieres?
¿Por qué no sonreírle a la vida?
¿Por qué no rodearme de amor, así la vida la veo de otro color, y las penas son menos y los dolores se curan más rápido?
Por eso hoy le abriré mis brazos a un amigo, sin ver sus defectos. A veces, lo más bueno de la vida, no es lo más bello: es lo que se ama.
A veces, es bueno decir estas palabras. Hoy es un día que quiero decirte esas palabras.
Recuerdas que en un tiempo de tu vida, por instantes existió una mujer con alma de niña.
Recuerdas que esa mujer se desasía en atenciones para contigo, ella quería que fueras feliz.
Aquellas tardes que se dejaba amar y gozaba cada una de tus caricias.
Aquellas mil maneras que encontró para decirte que te quería.
Aquellas noches que buscaba decirte lo que sentía poniéndote a escuchar canciones.
Aquellas mil lágrimas que fueron acalladas por tus caricias y tus besos.
Aquel mar de amor, que te ofrecía y en silencio te gritaba que te quedaras con ella.
Aquella manera de amarte en silencio y siempre buscándole respuestas a sus preguntas.
Aquella mujer que aprendió a no darle importancia a los celos porque sabía que perdería.
Si recuerdas a esa mujer, también recordaras el amor que te tuvo. Tanto te amó y tal vez te ama que prefiere ya no llamarte para no lastimarse.
Si, esa mujer es la que hoy te escribe y te dice que ya no puede hacer más por ti, que su amor se queda ahí esperando que el tiempo decida el mejor de los lugares
Esta mujer que busca de mil maneras hacerte saber como se siente, hoy te pide que busques la manera, el momento, el instante en hacerle saber cuanto la amas y cuanto significa para ti.
Ella nunca ha olvidado que eres el hombre ajeno que ella decidió amar
Esa mujer que un día te dio las gracias por tu amor, que te pidió perdón por dártelo todo, esa que buscó entre canciones de Arjona y Alex Ubago para darte la mejor de las cartas de despedida, hoy después de llorar, cierra los ojos y abre el corazón para dar las gracias al cielo por darle tanta fuerza para decirte lo que siente y aun seguir teniendo la fuerza para sonreir y dar nuevas oportunidades a quienes la piden, de eso es lo que más orgullosa se siente... ya la recordaste.
Pues bien esa mujer es la que hoy te dice hasta pronto...