|
Al mirar a una persona por primera vez, se requiere tan sólo de tres segundos para que podamos decidir cómo es, si nos agrada o disgusta, si puede ser confiable, si es una buena opción de pareja, etcétera La lectura de rostro es una herramienta ideal que ayuda a saber, desde el primer vistazo, con quién ta vas a llevar bien y con quién no. Las facciones dan pistas de cómo es la persona, pero muchos desconocemos cómo leerlas. Dicha técnica es más utilizada en ciertas profesiones como para los headhunters, detectives y para la policía. Por ejemplo, las narices y los pómulos tienen que ver con el poder. Una nariz grande indica qué tan grande es el ego, o la ambición de poder. Las personas con las cejas muy delgadas se les complica poner límites. Entonces, tener una pareja con cejas pobladas, que tienden a poner muchas barreras, ayudará a que se marquen bien los límites para una y a darle libertad al otro. En cuanto a los negocios, se pueden observar los ojos. Si una persona los tiene muy abiertos quiere decir que deja entrar muchas cosas; si los tiene más cerrados quiere decir que es más analítico. La forma del rostro tiene que ver con cuál es la misión en la vida y los tipos de profesiones más adecuadas. Cara delgada: Es gente frágil y delicada. Por lo general han vivido en ambientes difíciles y por eso necesitan protección. Son prácticos y eficientes, pueden ser buenos como gerentes, contadores o administradores. Cara ancha: Son personas fuertes y aguantadoras. El mexicano tiende mucho a ser de este tipo; nuestros mejores deportistas tienen esta clase de rostro. Cara redonda: Aparentan ternura por el parecido con los bebés. Son muy buenos para las ventas, para la política, para convencer, porque generan confianza en la gente. Cara cuadrada: Muchos militares tienen este tipo rostro. Son gente que es disciplinada, que sabe seguir órdenes. Son buenos para alguien que trabaja en una corporación porque sigue reglas Cara ovalada: Es más elegante. Quienes la poseen se dedican al trato personal y saben apreciar lo estético. Son buenos anfitriones, y por lo tanto, pueden funcionar bien en las relaciones públicas, como gerentes de un restaurante, diseñadores, arquitectos. Su rostro indica delicadeza y madurez.
|