"Desde que ardió mi casa, veo la luna con más claridad, he contemplado todos los edenes que se han desplomado en mí.
He visto edenes que tuve en mis manos pero los dejé escapar, he visto promesas que no cumplí, dolores que no alivié, heridas que no curé, lagrimas que no vertí.
He visto muertes que no lloré, plegarias que no escuché, puertas que no abrí, puertas que cerré, amantes a los que dejé atrás y sueños que no viví.
He visto todo cuanto se me ofrecía y que no podía aceptar.
He visto las cartas que deseaba pero que nunca recibí.
He visto cuanto podría ser pero que jamás seré.