k paso tijuil!! ya estuve en contacto con mi prima pa lo de tu cita con ella we,, asiq no kiero nada de soy bien pussy y no le hablo.. sale we ahi estamos.. yo t cuento bien el pdo
no me vurleeeeee o burlee jaja como seaa jaja sales super mooooñiiitooooo veciniitoo y obvio nooo me separo de la bandeeraaaaa oyee mañna vamos a ir a nadar a casa de armandooo eeee nada de uqe hay no q webaaaaa si no vas vas a ver
Se cuenta que en una ciudad se divertían con el pendejo del pueblo, un pobre infeliz, de poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños mandados y limosnas. Diariamente algunos hombres llamaban al pendejo al bar donde se reunían y
le ofrecían escoger entre dos monedas: una de tamaño grande de 400 reales y otra de menor tamaño, pero de 2000 reales. Él siempre cogía la más grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos. Un día, alguien que observaba al grupo divertirse con el inocente hombre, le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que la
moneda de mayor tamaño valía menos y este le respondió:
Lo sé, no soy tan pendejo. Ella vale cinco veces menos, pero el Día que escoja la otra, el jueguito acaba y no voy a ganar más mi moneda.
Esta historia podría concluir aquí, como un simple chiste, pero se pueden sacar varias conclusiones: La primera: Quien parece pendejo, no siempre lo es. La segunda: ¿Cuáles eran los verdaderos pendejos de la historia?
Pero la conclusión más interesante es: Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan de
nosotros, sino lo que uno piensa de sí mismo. El verdadero hombre inteligente es el que aparenta ser pendejo delante de un pendejo que aparenta ser inteligente" P.D. a la verga el rojo