Y yo me pregunto, ¿realmente se sienten ustedes, amigos y compatriotas, representados en las cámaras por estos señores? Yo no. Y todo esto viene por la muy graciosa y anticipada visita que un señor gordo y con barba hizo al estado de Querétaro. “¡No Santa Claus!”, le dijimos, “no entres ahí por lo que más quieras”, pero el muy infeliz gordo nos ignoró y se permitió darle un regalo de varios cientos de miles de pesos a cada uno de nuestros diputados. Afortunadamente todos saltaron y dijeron “NOOOOO, este dinero que nos han regalado lo vamos a destinar al bienestar del pueblo queretano”. Para aquellos que tengan fe navideña les digo: si ustedes están seguros que Santa existe, entonces lo que dijeron esos diputados también. En caso contrario… ya sabemos que los niños queretanos van a tener una navidad preciosa y un árbol lleno de regalos, así como una cena con pavo y sidra. Bueno, no todos los niños, tan solo los hijos de los diputados, que también son queretanos. ¿Y los demás? ¡que se jodan! “En realidad este auto asignado bono nos lo merecemos por que trabajamos mucho” dirán en su defensa.
Y ¿de verdad trabajan tanto?, ¿de verdad es por eso que se lo merecen? Nel pastel. Se lo merecen por que pueden. Pueden manipular los presupuestos a su antojo, pueden disponer del dinero del pueblo, pueden ignorar nuestros llantos, plegarias y las lágrimas de cientos y miles de pensionados, trabajadores por honorarios y obreros que esta navidad no tienen ni siquiera derecho a un aguinaldo, y ¿por qué? Pues por que nuestras leyes favorecen a los empresarios y nunca al trabajador… pues ya ven como trabajan nuestros diputados. Puedo garantizar que ni siquiera saben el significado de la palabra trabajar. Yo sí lo sé (y seguramente millones de mexicanos también) ya que en cinco años que llevo fuera de mi amado país (gracias a que las reformas en materia de cultura, que es a lo que me dedico, son absolutamente inexistentes, otra más para decir “¡cómo trabajan!”) seguramente he tenido que trabajar más que lo que ellos trabajaran hasta el resto de su vida. Mientras pagamos a hacienda inflados impuestos, dinero producto de nuestro sudor y sangre, ellos se lo embolsan tan fácilmente, inventándose un bono de navidad.
Yo le dije a Mickey Mouse: “tú eres un ratón, seguramente tú sí te sentirías identificado por estos diputados nuestros”, a lo que él me respondió: “Tú lo has dicho, soy un ratón, no una rata”… ¡Por el amor de Dios! ¿Dónde estás querido flautista de Hamelin?
Con tristeza vemos que nuestro país cada vez se hunde más, como el cambio climático. Nuestras fuerzas políticas no son capaces de ponerse de acuerdo por el bienestar de nuestro país si ello no beneficia completamente a sus respectivos partidos… ¡perdón! Rectifico… ¡milagro! Sí que son capaces de ponerse de acuerdo… cuando hay un bono de por medio.
¿Ya ve usted amigo mío? Los milagros pasan y los mexicanos aún tenemos fe en nuestros diputados… Y aún creemos en Santa Claus.
Lo único que me queda decir es, con toda mi impotencia: “que les aproveche el generoso regalo del pueblo”. No cabe duda de que también son reyes magos. Reyes por que viven como tales (y mire usted cuanto se ha criticado la monarquía europea últimamente) y magos por que lo desaparecen absolutamente todo.
Seguro que con lo que voy a finalizar usted estará de acuerdo conmigo, amigo y compatriota; de tal palo tal astilla: ¡Que hijos de su diPUTAda madre!
LIC. MARIO RODRIGO SÁNCHEZ MARTÍNEZ.
Imagenes para hi5*
-