El Motociclista ni siquiera se dio cuenta en que momento Arno encajo los colmillos en su cuello.Si acaso hay recuerdos al otro lado del sepulcro, el ultimo de este pobre diablo sera el de un sujeto palido lanzandose hacia el, con el rostro deformado en una mueca grotesca, la boca abierta y los ojos desorbitados.
Cuando acaba, Arno escupe con un poco de asco los restos de la sangre del policia que quedan en su boca. La sangre es como la pizza y el sexo, aun cuando esta mala, es buena. Pero hay limites. Creo que Arno disfruta atacando autoridades prepotentes. Especialmente cuando lo paran por exceso de velocidad.
--Ahi tiene su mordida, imbecial- dice Arno al cadaver. Tiene una preferencia extraña por los chistes obvios. Por supuesto, no se lo festejo; lo dice cada vez que mata a un policia de transito, lo cual es bastante seguido. En un minuto estamos de nuevo sobre el periferico, con el acelerador a fondo.
Yo no he dejado de sorber mi malteada. tengo una relacion de amor-odio con las malteadas; adoro el sabor, pero detesto la densiadad . ¿Como puede gustarme algo tan espeso ? Cuando te acabas una grande , te duelen los dientes y encias por el frio y la boca queda entumida de tanto sorber. Ni siquiera la sangre es tan dificil de beber.
Pero tengo una debilidad incurable por todo lo que se beba con popote.
-Oye, Oso, ¿ Se moriran por el susto o desangrados? - dice Arno , varios kilometros adelante.
-No se. Me has preguntado eso no menos de noventa veces los ultimos quince años. ¿ A quien le importa? se mueren y ya -acabo con mi malteada y arrojo el vaso fuera del auto. Debo reconocerle a Arno que tiene un gusto estupendo para los coches. Muestra de ello es la joya en la que vamos, quiza la pieza favorita de su coleccion, un Cadillac 56 convertible color rojo cereza. ¿ Que fue de esos autos ? Parece que fue ayer cuando dominaron la Tierra, ahora han desaparecido, siguieron el camino de los dinosaurios y de los discos de vinil. Los que quedan son ejemplares tan raros como el monstruo de Loch Ness. Igual que nosotros.
Esta ciudad me gusta - digo para hacer platica-. Hay tanta gente que a nadie le importa que desaparescab uno o dos por noche. Aqui podrian vivir muchos mas de lo s nuestros sin problemas.
-Pero no a todos les gusta el clima.
-Pero con lo barato que sale tener un telefono celular , ¿a quien le importa el calor?
-Ya ni siquiera es tan caliente . Siempre esta lloviendo.
Por lo visto , Arno tiene ganas de contradecirme en todo lo que diga esta noche. Que se chingue. Despues de setenta años viviendo aqui, no me va a decir que no le gusta. Pongo musica para sepultar la platica. Algo reciente, de Sisters of Mercy. Una buena Banda. Casi me agradan.
Vamos de Tacuba a Xochimilco en solo cinco minutos. Al llegar a la pista de canotaje, Arno detiene un momento el coche, dejando sus llantas dibujadas en el suelo, como un legado para futuras generaciones. La nostalgia se asoma por sus ojos, delatandolo.
-Hace 20 años , todo esto eran prados.
Hasta podias ver vacas pastando.¿ En que momento empezo a crecer asi la ciudad?
-Mmmm, ¿ mil novecientos setentaidos?- ironizo en mi tono.
-En serio, Oso. Creo que nos estamos haciendo viejos.
Ahora no puedo reprimir una carcajada burlona.
-Arno, no cumpliste cien años ayer. Deberias haberte acostumbrado desde hace mucho.
Molesto, arranca de nuevo el auto y toma rumbo al norte. Desde hace treinta años, lo que mas le divierte es recorrer el periferico de Xochimilco a Satelite, en el menor tiempo posible. Ha roto varias veces su propio record, y tambien a destrozado varios autos. Pero esta noche es un paseo rutinario. No romper ninguna marca, Espero.
-¿que hacemos, Oso?
-¿ Que quieres hacer?
-No se. Algo nuevo.
-Pues no hay muchas opciones. No para nosotros.
Los demas autos van tan lentos que parecen piezas estaticas al lado nuestro. Pasamos junto a ellos deslizandonos como una sombra roja supersonica. La velocidad divertira siempre a Arno. Ademas creo que reafirma se autoestima,bastante dañada desde hace mucho. Antes de que se convirtiera en lo que es, era de estatura media , pero al correr del tiempo el promedio de la gente ha ido aumentando poco a poco, lo que lo ha convertido en un chaparro. Y eso no le gusta. Desventajas de vivir tanto siglos. Afortunadamente, en mi epoca yo era un autentico gigante, De ahi mi apodo.
-Nose quien fue el idiota al que se le ocurrioprimero - dice Arno.
-¿ Que cosa?
-Que es muy divertido ser como nosotros
- Los primeros años me los pase muy bien .
-Si, yo tambien, pero ahora...
-Estas deprimido ¿verdad?
-Si.
-Ya llevas varios años
-Desde el 68.
-Ya se te pasara. A todos nos sucede despues de los ciento setenta.
En realidad a mi no me paso, pero trato de elevar el animo de Arno.
-Mas que deprimido, lo mio es hastio- dice mi amigo, tras un breve silencio.
-¿Aburrimiento?
-No digas que no te pasa, Oso. Lo has probado todo, has estado en todos los lugares, comido todos los platillos, leido todos los libros, escuchado todos los discos, no hay perversion que desconozcas, ningun placer te es ajeno . Despues de tanto tiempo, bueno , pues pareceria que ya no hay nada nuevo. Nada