El amor tiene paciencia y es bondadoso. El amor no es celoso. El amor no es ostentoso, ni se hace arrogante. No es indecoroso, ni busca lo suyo propio. No se irrita, ni lleva cuentas del mal. No se goza de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
Todos los seres humanos tenemos una vista, pero los que hemos nacido de nuevo, tenemos 2 vistas: la física y la espiritual. Un conocido piloto de avión, dice que cuando se esta entrenando a los pilotos nuevos como aterrizar en una pista corta y peligrosa, tienen que poner su mirada en la parte buena de la pista y no en la mala. La tendencia natural es ver los obstáculos, el peligro, todo aquello que esta impidiendo que hagamos las cosas bien. Hay un enemigo de las almas que quiere ponernos muchos obstáculos para que no podamos ver lo que Dios tiene para nuestras vidas. El apóstol Pablo nos dice en Colosenses 3:2 “Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra”. Cuando andamos en los caminos del Señor tenemos 2 opciones, o miramos nuestro pasado, o miramos lo que Dios nos tiene para nosotros el día de hoy. Ya dijimos que tenemos 2 vistas, también que tenemos 2 opciones. Pero solo hay un camino y se llama Jesucristo. Al igual que los pilotos, nosotros debemos buscar la parte segura de la pista y no la peligrosa. El diablo hace que las cosas feas parezcan lindas, que las oscuras parezcan claras. Es por eso que es necesario seguir al blanco como dice la palabra; “puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios”. Este piloto veterano dice que los pilotos mas experimentados, concentran su atención firmemente en el tramo que quieren que el avión siga, y mantienen los peligros únicamente en la visión periférica, o sea alrededor. La experiencia dice que los pilotos que ponen su mirada en el peligro, tarde o temprano caen en el. El mismo Jesucristo ponía su mirada hacia arriba, un ejemplo es cuando le llevaron a un sordomudo la Biblia nos dice: “y levantando los ojos al cielo, gimió, y le dijo: Efata, es decir: Sé abierto”. Dios no solo ambiciona que nosotros miremos hacia el blanco, no solo que pongamos la mirada en las cosas de arriba, sino que veamos hacia arriba, para ver como El va a abrir las ventanas de los cielos para bendecirnos. "La senda de vida para el sabio es hacia arriba, para que se aparte del Seol que está abajo." Proverbios 15:
RECIBE UN AFECTUOSO Y CORDIAL SALUDO DE PARTE DE LOS JOVENES DE IGLESIA DE JESUCRISTO PALABRA MIEL FRONTERA EL CARMEN. FELIZ INICIO DE SEMANA!!!!! DIOS TE BENDIGA!!
hola instructora mmmmmmm jejejejejej -*/-*/-*/-**-/-*/- aho te encargo a tus nuevas alumnas jejejejejejej ya que son mera arangancitas precionalas para que se pongan bnns jajajajajaja.. -*/-*/-*/-*/-*/-*