Debo decir que vengo de una familia bastante grande; son muchos tíos, muchísimos nietos y, ahora, cada vez más bisnietos; y a pesar de que muchos vivimos en ciudades y países distintos, tratamos de nunca olvidar lo que significa llevar el apellido "Amezcua",lo que es la sangre, el cariño y los recuerdos que nos unen como familia.
En Julio pasado vinieron algunos de mis primos, tíos, y sobrinos que viven en EEUU, y la verdad es que fue maravilloso, porque a pesar de que había ciertos problemas de comunicacion, (algunos solo hablan inglés y otros español :D), eso no impidio que tuvieramos unas vacaciones fenomenales: celebramos el cumpleñaos de mi abue, nos fuimos "en bola" a las Huertas, organizamos algunas comidas, hasta mi ma´nos puso a cocinar tamales jajaja, imaginen... fue maravilloso.. poder ver ojitos, sonrisas, travesuras que no se ven a diario... fue perfecto.
Las vacaciones terminaron y pues todos tuvimos que regresar a lo cotidiano.
A principios de Diciembre, una noche nos llamaron para avisarnos que mi primo había sufrido un accidente... nos dijeron que Manu estaba bastante grave, que Jesee se encontraba tambien muy delicada, y que Sebas, su hijo mayor, había muerto... fueron los instantes más terribles de mi vida... y debo decir que me rompí en mil pedazos, no podía parar de llorar y no podía entender que es lo que estaba sintiendo, que es lo que estaba pensando, me perdí en solo un vacio enorme que no pude explicar....
¿porqué?... era todo lo que pensaba... ¿porqué?.. tan solo tenía 9 años, y era un hermoso niño, alegre ante todo, un buen hermano, un buen hijo, siempre con una mirada pícara para regalarnos, y esa sonrisa enmarcada por un par de ojos "pispiretos" como solemos decir..
¿cómo había pasado esto?, si apenas unos meses antes había podido abrazarlo, mirar mientras nadaba, ver como jugaba con Manu, con Sofi, con Joel, lo ví corriendo por el jardín... no lo pude entender... me senté a ver sus fotos, y recordé la primera vez que vino a México: se quedó a dormir conmigo un par de días y dormimos bajo un tul porque era alérgico a los mosquitos; recordé a mi mamá preparándole spaghetti en cantidades industriales jajaj.. y lo recordé corriendo con alguno de sus gorritos chistositos... y siempre con esa sonrisa...
y no sabía que pensar, qué sentir...
Sólo trataba de entender que ya no iba a poder abrazarlo, verlo jugar, verlo hacer su papel de hermano mayor... y no entendía porqué, porque nos habían robado una parte de nuestro corazón... porqué Dios nos ponía una prueba tan dura... tener que despedirnos de un angelito, que en lo personal, no estaba preparada para dejar ir...
Toda mi familia ha llorado mucho.. y seguro, seguiremos llorando a nuestro Sebastián, pero aunque talvez jamás pueda contestarme el porqué a esto, si he podido contestarme un para qué... mi primo y Jesse, los papás de Sebas, decidieron donar sus órganos, y cuando nos enteramos que gracias a nuestro pequeño 3 personas viven, sentí algo muy raro, una especie de dolor con alegria y amor.. porque había entendido que Sebas tenía una misión más grande aquí, me dí cuenta que Dios nos regaló a un angelito que iba a enseñarnos mucho, y que iba a trascender más allá de lo que nosotros creíamos...
Aún ahora le lloro con cierta incertidumbre e incredulidad.. a veces creo que nada de esto es cierto, que pronto volveré a verlo junto con manu, sofi y joel; que volveréa verlo con esos gorritos, que lo veré crecer al lado de Sofi como todo un caballerito... y de pronto me doy cuenta de que no va a ser así...
... No sé qué pensar... pero sé que todo nuestro amor nos ayudará a superar esto, y seguiremos escribiendo nuevas páginas, donde Sebas será nuestro ángel de la guarda; quién desde allá arriba nos regale con una sonrisa un rayito de sol...
esta super tu hi5
te extrañuu muxxo espero
qe un dia nozz volvamos
a ver a pesar de qe a pasado
muxxo tiempo te qiero muxiximo
biie biie